Anticoncepción, ¿qué métodos existen? Parte II

Metodos anticonceptivos hormonales y de barrera

Bienvenidos a la segunda parte de anticoncepción. Según la clasificación que empleamos para agrupar los distintos métodos en el post anterior (recordamos):

  • Naturales
  • Químicos
  • De Barrera
  • Hormonales
  • Mecánicos
  • Quirúrgicos

Aún faltaban por conocer los métodos de barrera, hormonales, mecánicos y quirúrgicos. Pues bien, sigamos:

Métodos de Barrera:

Impiden la unión física de los espermatozoides con el óvulo. La base de su efectividad reside en su correcto uso, por lo que es necesaria cierta coordinación y comunicación en la pareja durante su colocación. Multiplican su efectividad en combinación con otros métodos (químicos y hormonales). En este grupo se encuentran:

  • condónPreservativo masculino: también conocido como condón, consiste en un capuchón de látex (existen también los que emplean como material el poliuretano, para los alérgicos al látex) que se coloca sobre el pene erecto antes de la penetración. De un solo uso, es el único método demostrado que es capaz de prevenir embarazos y ETS eficazmente (VIH, hepatitis B/C, sífilis, gonorrea…), salvo aquellas que estén presentes en el área exterior del mismo (piel de la base del pene, pubis y escroto). Su uso está ampliamente extendido y resulta relativamente sencillo conseguirlo (no requiere receta). Tras la eyaculación, el pene debe retirarse de la vagina/ano antes de que pierda la erección, para minimizar las posibilidades de accidente. Hay que prestar atención a su colocación y emplearlo bajo las condiciones adecuadas, pues en un medio con escasa lubricación  podría llegar a rasgarse debido a la fricción, de igual manera que si lo empleamos de una talla menor. También podría perder sus condiciones aislantes al ser empleado con un lubricante de base oleosa o bajo temperaturas elevadas. Ponerse dos preservativos no sólo no garantiza una mayor protección sino que aumenta la tasa de fallo.

Preservativo masculino

  • preservativo femeninoPreservativo femenino: es una funda de poliuretano lubricada que se introduce en la vagina y se ancla a las paredes con dos anillos, uno interno ajustable al fondo de saco vaginal (cubriendo el orificio de entrada al cérvix) y otro externo, sobre los labios menores protegiendo enteramente  los genitales femeninos y los masculinos hasta la base del pene. Para retirarlo no es preciso que el pene siga erecto, por lo que puede retirarse tiempo después de la eyaculación. Para extraerlo se debe girar el anillo externo y tirar suavemente. Puede colocarse 8 horas antes del coito. Al igual que el preservativo masculino, es de un solo uso, y en estudios de laboratorio ha mostrado proteger eficazmente frente a ETS. Aunque también es de uso libre, es un método más caro que el masculino, y requiere una instrucción más precisa para su correcta colocación. No deben usarse conjuntamente pues podrían romperse debido a la fricción.

Preservativo femenino

  • diafragmaCapuchón o diafragma cervicouterino: ambos consisten en un anillo flexible recubierto por una membrana de látex que se coloca en el fondo de saco vaginal y ocluye el orificio cervicouterino. Está disponible en varios tamaños, por lo que debe consultarse previamente a un ginecólogo para que determine cuál es el más indicado para cada mujer (la talla se averigua mediante la colocación de un aro en el fondo de saco, se pedirá a la paciente que camine y se practicará un nuevo tacto vaginal para evaluar si el aro se ha desplazado o no de su posición). Es necesario colocarlo horas antes del coito y emplear como coadyuvante un espermicida. Tras la eyaculación debe permanecer 6 horas colocado y no es adecuado realizar lavados vaginales. Si tras el primer coito se desea retomar la actividad sexual, se aplicará una nueva dosis de espermicida, pero no debe dejarse puesto más de 24 horas debido al riesgo de infección. Es reutilizable, por lo que se puede lavar y guardar para otro encuentro sexual. Cada vez que se utilice deberemos comprobar su estado para asegurar que no se ha deteriorado. No protege contra ETS y es menos eficaz en mujeres que han tenido partos vaginales.

Diafragma

Métodos Hormonales

Estos métodos se basan en la administración por diferentes vías de hormonas femeninas para impedir la fecundación mediante la inhibición de la ovulación y el espesamiento del moco cervical (existen estudios que postulan acerca de la posibilidad de que reduzca el grosor de la pared endometrial, lo cual impediría la anidación del cigoto).
La ovulación se interrumpe parcial o totalmente mediante la interacción del anticonceptivo con el hipotálamo y la glándula pituitaria, impidiendo que liberen al torrente sanguíneo la hormonas que estimulan el desarrollo folicular y la ovulación (luteinizante – LH y foliculoestimulante – FSH). El espesamiento del moco cervical se consigue mediante la actuación de la progestina.

La medicina ha avanzado mucho este último siglo, por lo que, en la actualidad, podemos contar con tratamientos contraceptivos hormonales muy seguros y de gran efectividad. Sin embargo, no debemos pasar por alto que este tipo de métodos requieren de prescripción y seguimiento sistemático por parte de un profesional especialista en ginecología. No son un elemento de protección frente a ETS.

  • Anticoncepción oral: son uno de los métodos más ampliamente usados (de hecho, muchas veces cuando se habla de métodos anticonceptivos, se está haciendo alusión a los contraceptivos orales). Generalmente deben ser recetados por un profesional sanitario tras un examen clínico. Existen varios tipos de anticonceptivos orales:pildora ACO
    1. Combinados monofásicos: se componen de un estrógeno (generalmente etinilestradiol) más un progestágeno (derivados de la progesterona y de la nortestosterona). Los comprimidos combinados se toman durante 21, 22 o 28 días en función de su presentación. Todos los comprimidos tienen el mismo porcentaje de ambos componentes. Actúan inhibiendo la secreción de FSH y LH, y en el mercado podemos encontrarlos en dos formas de preparación:
      1. Macrodosificados: contienen 50 microgramos o más de estrógeno. No suelen emplearse de manera habitual, salvo en casos de contracepción urgente (píldora postcoital*)
      2. Microdosificados: contienen 35 microgramos o menos de estrógeno por comprimido.
    2. Combinados bifásicos: el porcentaje de estrógeno y progestágeno es distinto, pues existen dos combinaciones distintas.
    3. Combinados trifásicos: en este caso existen tres combinaciones distintas dentro del ciclo. Tanto los bifásicos como los trifásicos se crearon con la idea de asemejarse al ciclo hormonal natural de la mujer, pero no han mostrado ventajas frente al monofásico.
    4. Mensuales:se administra un único comprimido al mes de estrógeno y progestágeno. Es un método muy cómodo pero con gran cantidad de efectos adversos debido a las altas dosis de hormonas por comprimido.
    5. minipildoraMinipíldora o anticonceptivos sólo de progesterona: a diferencia de las combinadas, esta píldora sólo contiene progestágeno, y actúa espesando el moco cervical. Realmente no inhibe la ovulación. Estaría indicada en mujeres durante el periodo de lactancia (6 meses tras el parto) o para mujeres que no toleren los estrógenos (perimenopáusicas, fumadoras, etc…).
    6. Píldora Postcoital*: no debe emplearse como método anticonceptivo de forma sistemática, ya que debido a sus efectos secundarios sólo se recomendará como contracepción de urgencia. Estaría indicada en caso de que se desee evitar el embarazo tras las relaciones sexuales (por ejemplo estupro, violación, preservativo roto o descolocación del DIU). Pueden emplearse en cualquier etapa del ciclo y, puesto que sólo se emplean una única vez, a grandes rasgos no tienen contraindicaciones inmediatas. Dado que su mecanismo de acción se basa en impedir o retrasar la ovulación, deben emplearse en un plazo máximo de 48-72h tras el coito. Esto quiere decir que será eficaz mientras el cigoto no se haya implantado en el endometrio. No son abortivas. La presentación suele ser de 1 o 2 comprimidos y no requiere receta médica (al menos en España).
  • anillo vaginalAnillo: consiste en un anillo de poliuretano flexible que libera dos tipos de hormonas, generalmente un estrógeno y un progestágeno. Se introduce en la vagina y a través de la mucosa las administra  con el fin de inhibir la ovulación y espesar el moco cervical. Debe permanecer en la vagina tres semanas y nunca más de tres horas fuera de la vagina durante este periodo. En la cuarta semana será retirado (siempre en el mismo día de la semana en que haya sido insertado), apareciendo así la menstruación. Si está bien puesto no se ha de notar durante las relaciones sexuales. No existen inconvenientes al combinarlo con preservativo masculino o espermicidas.
  • parche acoParche: al igual que el anillo, este método consiste en una fina lámina adhesiva que contiene hormonas de liberación prolongada (estrógeno y progestágeno) que se colocan sobre la piel sana, intacta y sin vello, preferentemente sobre una superficie lisa (glúteo, abdomen, tórax…), no debe ponerse en las mamas o en piel eritematosa/indurada. Actúan inhibiendo la ovulación. Debe cambiarse una vez cada semana durante tres semanas consecutivas (siempre en el mismo día), y en la cuarta se tomaría el periodo de descanso en la cual aparecerá la menstruación.
  • Implante subdérmico: los implantes son pequeñas cápsulas cargadas de hormonas (sólo progestágeno) que se insertan bajo la dermis y  ofrecen una protección contraceptiva en torno a 3 – 5 años. Inhiben la ovulación, pero antes de emplearlos es preciso considerar que la concentración sérica hormonal que alcanzará en el organismo será inversamente proporcional al peso de la mujer, siendo relevante en algunos rangos de peso. Por ello es necesario tener en cuenta las recomendaciones del fabricante. Deben ser colocados y retirados por un profesional, pues se trata de un método invasivo. Pueden emplearse durante los periodos de lactancia, en mujeres fumadoras e intolerantes al estrógeno. Ofrecen una alta protección, pero en el momento en que son retirados la mujer vuelve a ser nuevamente fértil.
  • Inyectable: como su propio nombre indica, este método se basa en la administración a nivel intramuscular (bien en zona deltoidea, bien en zona ventroglútea) de hormonas que serán liberadas a la circulación sistémica. Los inyectables son un método seguro y se encuentran entre los contraceptivos más eficaces. En función de su composición y duración del efecto, los inyectables pueden agruparse en dos clasificaciones:
    • Inyectable Combinado se componen de un estrógeno más un progestágeno. En función del tiempo medio de acción se dividen en dos subclasificaciones:
      1. inyectable Mensuales de primera generación: compuestos por un estrógeno de acción prolongada y un progestágeno de acción corta. Se administran una vez al mes e impiden que se produzca la ovulación además de espesar el moco cervical. Debido a los efectos secundarios que tiene este método sobre el ciclo menstrual (menometrorragia e hipermetrorrea), no se encuentra entre los más recomendados.
      2. Mensuales de segunda generación: compuestos por un estrógeno de acción corta y un progestágeno de acción prolongada. Sus efectos sobre el ciclo menstrual femenino son inversos respecto a los inyectables mensuales de primera generación (periodos de amenorrea). A pesar de esto, generalmente no constituyen un motivo para no recomendar el tratamiento. Debe administrarse cada 30 días, pudiento tomar 3 días como margen (antes o después de la fecha clave).
    • Inyectable de progestágeno: este inyectable no contiene estrógeno, por lo que al igual que otros métodos como la minipildora o los implantes, pueden ser empleados por mujeres con intolerancia al estrógeno, en periodo de lactancia, etc. Impiden la ovulación y, en función del laboratorio, se administran en intervalos de 2 – 3 meses. Al igual que con los mensuales de 2ª generación, su efecto adverso más frecuente son los periodos irregulares (generalmente por amenorrea), pero es un método que cuenta con una eficacia del 99’7%. Es necesario tener en cuenta que, a pesar de ser un contraceptivo reversible, el retorno al periodo fértil si se desea un embarazo puede tardar aproximadamente 9 – 10 meses.

Para no extendernos demasiado, vamos a dejar los métodos mecánicos y quirúrgicos para un post final. Existe un método a medio camino entre los mecánicos y los hormonales que consiste en un Dispositivo Intrauterino (D.I.U.) con carga hormonal, pero igualmente lo veremos más adelante.

Hace unas semanas una compañera me pidió que investigara también sobre el Índice de Pearl, así que no os lo perdáis porque, como siempre se dice, hemos reservado lo mejor para el final.

Espero que hayáis disfrutado; por último, si queréis realizar alguna aportación os invito a utilizar la sección de comentarios al final de la página. ¡Chao!

Bibliografía:

  1. Salud Pública: Salud Sexual. Guía de métodos anticonceptivos. Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha; Consejería de Salud y Bienestar Social; Dirección General de Salud Pública. Págs.: 8-35
  2. Campaña Sexo con Seso. Colaboración: Sociedad Española de Contracepción, Cruz Roja Juventud, ADEPS, Federación de Planificación Familiar de España, sitio web www.sexoconseso.com. Consultado el día 19 de noviembre de 2014. Disponible en: http://www.lalfasjove.com/data/documentos/metodos_anticonceptivos.pdf
  3. Frenk Mora, J; Ruelas Barajas, E; Tapia Conyer, R; de León-May, Mª E; González Pier, E; Lomelín Cornejo, G. et al. Introducción a los métodos anticonceptivos: Información general. Secretaría de Salud. México Nov. 2002. Págs.: 23-70. Consultado el día 19 de noviembre de 2014. Disponible en: http://www.salud.gob.mx/unidades/cdi/documentos/DOCSAL7202.pdf
  4. Schwarcz, R; Castro, R; Galimberti, D; Martínez, I; García, O; Lomuto, C. et al. Guía para el uso de métodos anticonceptivos. Ministerio de Salud. Argentina Oct. 2002. Págs.: 16-30, 34-51. Consultado el día 18 de noviembre de 2014. Disponible en: http://www.msal.gov.ar/saludsexual/downloads/guia_de_metodos_anticonceptivos.pdf
  5. Abizanda González, M; Doval Conde, J. L; Toquero de la Torre, F; Vega Martínez, M; Villegas Pablos, M; Zarco Rodríguez, J. Guía de buena práctica clínica en Anticoncepción. Atención Primaria de Calidad. IM&C. Madrid 2005. Págs.: 13 – 128. Consultado el día 18 de noviembre de 2014. Disponible en: https://www.cgcom.es/sites/default/files/guia_anticoncepcion.pdf
  6. Office of population affairs. Hoja informativa sobre el anillo anticonceptivo vaginal. U.S. Department of Health & Human Services. Washington, D.C. U. S. A. Consultado el día 19 de noviembre de 2014. Disponible en: http://www.hhs.gov/opa/pdfs/hoja-informativa-sobre-el-anillo-anticonceptivo-vaginal.pdf
  7. K4Health. Family Planning Handbook. Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health’s Center for Communication Programs (JHU-CCP). United States Agency for International Development (USAID). Chapter 8; págs: 109-130

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