Introducción de alimentos en el niño. Primer año de vida

**Post actualizado 17/08/2014 debido a la controversia generada con la lactancia materna e introducción alimentaria. Nueva bibliografía disponible**

Hoy me gustaría hablar de algo que puede preocupar a las madres, en especial a las primerizas y/o inexpertas. La pregunta a la que suelen llegar según va evolucionando su bebé: ¿cuándo se deben introducir nuevos alimentos en la etapa de crecimiento del niño?

El motivo del post radica en que, al pasar de nuevo por pediatría en Atención Primaria, me he encontrado casos de introducción errónea y muchas dudas de los padres, con lo que me ha parecido un tema interesante para refrescar la memoria o dejar algunos conceptos claros.

Antes de nada, vamos a recordar desde el momento del nacimiento cuáles son las revisiones de Enfermería que han de pasar los niños hasta llegar a la adolescencia al menos en la C. de Madrid. Las revisiones conjuntas con Pediatría pueden consensuarse, por ejemplo, me gustaría mostraros las que siguen en mi centro:

Revisiones niño sano

 

Estas revisiones de enfermería son las recomendadas, si se cree necesario se pueden añadir más en función de la evolución del niño para un seguimiento más exhaustivo.

En ellas, además de la somatometría pediátrica, inmunizaciones y control de aparición de patologías del crecimiento, vamos a realizar la instrucción de dietoterapia a padres e hijos. Es importante concienciarlos en una buena alimentación desde cero para que el desarrolllo del pequeño sea óptimo.

Debemos tener el cuenta que fisiológicamente (cierre anatómico de la glotis) el niño sano puede succionar sin problema casi desde el primer minuto de vida, sin embargo no es así con los alimentos sólidos, pues los movimientos de extrusión de la lengua impiden su deglución hasta el 4 – 5 mes de vida. Los movimientos masticatorios reflejos aparecen entre el 7 – 9 mes sin necesidad de que el niño haya empezado con la dentición.

No voy a entrar en el debate de si todas las madres deberían alimentar a sus bebés con lactancia materna o no, lo que si está demostrado es que el mejor alimento que puede consumir el pequeño hasta los 6 meses de manera exclusiva es la leche que le aporte su madre. Es un tema interesante, al que dedicaremos un apartado especial en el siguiente post.

Sin embargo, hay que ser realistas, hay madres que no pueden corresponder las demandas alimentarias de sus hijos porque no generan suficiente leche, para otras supone un problema dar el pecho (por cuestiones de trabajo, personales o sanitarias) y es en estos casos donde aparecen las fórmulas adaptadas. No son tan enriquecedoras como la propia leche humana, pero son un buen sustitutivo.
leche maternaSi se emplean fórmulas adaptadas, se elegirán primero las de inicio hasta los 4 – 6 meses y posteriormente las de continuación, al menos, hasta el primer año de vida. Se reconstituirán en función del fabricante, pero siempre midiendo primero el agua y luego las cucharadas rasas de leche. Tanto las tomas como su distribución se realizarán en función de las necesidades del lactante. Es muy importante controlar la temperatura para evitar las quemaduras antes de darle el biberón al pequeño.

El mejor agua que podemos emplear como bebida y para reconstituir la leche es el mineral natural de bajo contenido en sales. Biberones y demás deberían ser esterilizados hasta el 4 – 6 mes, pero os dejo aquí un link a un post interesante sobre ello por si queréis echarle un ojo en el blog de “Bebés y más“.

La definición correcta de Alimentación Complementaria (AC) o beikost es la administración al lactante de cualquier alimento distinto a la leche materna o fórmula adaptada. Esta introducción va a variar en función de si al lactante se le está alimentando con leche humana o con fórmula. Debido a las carencias que pueden surgir en la artificial, puede iniciarse a los 4 meses, en la materna se suele esperar hasta los 6 meses.

Recomendaciones institucionales:

  • La Asociación Americana de Pediatría (AAP) recomienda lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, y no introducir nueva alimentación hasta los 4 meses.
  • La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva 6 meses, y mantenerla hasta los dos años como coadyuvante del beikost.
  • La Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátricas (ESPGHAN) recomienda, en los casos de lactancia materna exclusiva, la introducción del beikost a partir de los 6 meses, y de todos los infantes, independientemente del tipo de lactancia recibida, no introducirlos antes de la semana 17 o después de la 26.
  • La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) concluye que se puede introducir la AC en lactantes a término sanos entre los 4 y los 6 meses.

La comida triturada se debe dar con cuchara, no emplearemos biberones, ni siquiera para los zumos (estos mejor se darán en vasito, así evitaremos las caries del biberón). Se complementará la introducción con la leche materna o de continuación al menos hasta el año. Si ahora no se pudieran dar todas las tomas por incompatibilidad, sería interesante aguantar al menos la primera de la mañana y la de última de la noche (o cualquier dos tomas a lo largo del día). La leche hasta los 12 meses no debe ser inferior a 500ml/día.

La introducción de alimentos no es un proceso estándar. De hecho, no hay una base científica sobre la que crear un protocolo único. Sin embargo, las evidencias de las que disponemos hasta la actualidad permiten elaborar unas normas de introducción alimentaria.

Hay controversias de muchos profesionales de nuestro sector, especialmente pediatras y enfermeros de pediatría sobre algunos alimentos, los más conocidos probablemente sean los que conciernen a la introducción del gluten o a la administración de la leche de vaca más allá de la etapa lactante. Más adelante nos centraremos en el gluten, la leche de vaca en edad adulta lo postergaremos a un próximo post.

Visualmente así quedaría una tabla con la introducción de alimentos:

Introducción de alimentos

 

En la introducción de la alimentación complementaria debemos tener en cuenta que:

  1. A partir de los 6 meses no más del 50% de las calorías deben provenir del beikost.
  2. Los alimentos se introducirán siempre en pequeñas cantidades y dejando un margen de 8, 10 o 15 días antes de introducir el siguiente.
  3. Los alimentos triturados deben pasar de una turmix muy fina a gruesa hasta que el niño se acostubre a las nuevas texturas.
  4. En los niños con antecedentes familiares de alergia, los alimentos potencialmente alérgenos como la clara de huevo, el pescado, las legumbres, las frutas rojas, etc. se introducirán a partir del año.
  5. Variar los componentes de las papillas, para estimular al pequeño con diferentes olores y sabores. Para la preparación de las verduras deben cocer unos 10 min y es posible añadir una cucharada de aceite de oliva final tras su trituración. Deben consumirse antes de las 24h tras su preparación y almacenarse en el frigorífico.
  6. Dejar los alimentos envasados para las situaciones especiales (viajes, comidas fuera de casa…), lo natural debe ser prioritario.
  7. niño comiendoDebido al aprendizaje por imitación, es preferible que las comidas familiares y las del niño coincidan, para que pueda observar y emular el comportamiento social en la mesa.
  8. Los cereales sin gluten (predigeridas y sin azúcar), y posteriormente con gluten, se introducirán por tomas añadiendo 1 cacito de 5g por cada 100cc y poco a poco se irá espesando hasta tomar la consistencia propia de una papilla (máximo 12 – 24 cacitos/día) hacia los 12 meses. Reconstituir con leche, ya sea materna o de fórmula adaptada. Hay expertos que recomiendan no emplear las cereales lacteadas, que se reconstituyen con agua. Podemos mezclar varios cereales para constituir una mayor riqueza de aminoácidos
  9. No usar azúcar, miel o cacao para endulzar ni sal o especias para sazonar los alimentos antes del años de edad.
  10. Los cereales con gluten son, como comentaba con anterioridad, un punto de controversia, al menos hasta ahora. He encontrado bibliografía que apostaba por introducirlo a los 4 meses junto con los “sin gluten”, y otra que prefería no administrarlo antes de los 8 meses. Las últimas recomendaciones de la ESPGHAN indican no introducir cereales (con o sin gluten) antes del 4 mes, e introducir los cereales con gluten entre los 4 y 7 meses de edad. Esto se fundamenta en que, tanto la introducción precoz, como tardía del gluten aumenta el riesgo de intolerancia y de padecer diabetes mellitus tipo I si se predispone genéticamente. La introducción, como la totalidad de la AC, debe ser progresiva y no masiva para evitar la enfermedad celíaca, y de forma ideal debe hacerse de manera paralela a la lactancia materna.
  11. *Introducir las frutas en forma de zumo sin azucarar y a cucharaditas. Posteriormente preparar en papilla e introducir de una en una: manzana, plátano, pera y naranja; luego fruta de temporada y por último las rojas y exóticas (fresa, frambuesa, mora, melocotón, maracuyá, mango, papaya, etc.) puesto que son más alergénicas.
  12. *Evitar introducir antes de los 12 meses verduras como las espinacas, col, remolacha y antes del año la col, coliflor, brócoli, lombarda, ajo, cebolla, espárragos o nabo.
  13. Con la carne empezar por el pollo, triturado en el puré de verduras. Luego seguir con la ternera, el cordero y otras aves, unos 20 – 30gr/día hasta llegar a 40 – 50gr/día sobre los 12 meses. El jamón york puede introducirse a los 10 meses, el serrano a los 12 y el resto de embutidos a partir de los 24 meses.
  14. El pescado puede ser congelado o fresco. Algunos autores recomiendan una introducción más precoz del pescado blanco y azul a los 8 – 9 meses, pero existe controversia a la hora de introducir el pescado azul antes de los 15 meses por su poder alergénico frente a la necesidad de los ácidos grasos de la serie n3 que aporta. Lo que si hay acuerdo es en postergar la introducción de pescados como el pez espada, el atún rojo y el lucio a partir del tercer año por la posible toxicidad del mercurio.
  15. El huevo, tanto en yema como en clara se introducirá previa cocción, pues crudo es más alergénico y de difícil digestión.
  16. Las legumbres se ofrecen trituradas junto a la verdura hasta los 24 meses que se podrán dar enteras.
  17. *La leche de vaca jamás se administrará antes de los 12 meses, por ello no se establece muy bien cuando iniciar su administración debido a que, si se da antes del año, eleva la carga renal de solutos, modifica el perfil lipídico, favorece la ferropenia y la sensibilización en pacientes vulnerables/de riesgo. Se suele dar a partir de los 18 meses (orientativo).

Espero haberos ayudado un poco con estos consejos recogidos de artículos y protocolos sobre los alimentos en el niño, aunque siempre debemos recordar que cada paciente es un mundo, y que como todo el arte de cuidar es saber amoldarnos al paciente y no al revés. Antes de dar el siguiente paso, si no se está seguro es mejor consultarlo con alguien de mayor experiencia en el campo de la pediatría. Cuidaros mucho y nos vemos la próxima semana.

Bibliografía:

  1.  Consejos para introducir alimentos en la dieta del bebé. Alimentación complementaria, sana segura y natural. Nutribén. Alter. Consultado el día 07 de agosto de 2014. Disponible en: http://www.nutriben.es/images/consejos_introducir_alimentos.pdf
  2. Aguilera, L. Alimentación en el niño de 0 a 3 años. Protocolo de salud Infantil. Atención Primaria área 8. Salud Madrid. Comunidad de Madrid. Junio 2005. Págs: 80-87
  3. EpS: Alimentación complementaria para padres. Comité de Nutrición de la Asociación Española de Pediatría y la Asociación Valenciana de Pediatría de Atención Primaria. Consultado el día 17 de agosto de 2014. Disponible en: https://www.aepap.org/sites/default/files/alimentacioncomplementariapadres.pdf
  4. Alimentación complementaria del lactante. MAMARÉ Castelló. Universitat Jaume I 2007. 
  5. Lázaro Almarza, A; Martín Martínez, B. Alimentación del lactante sano. Protocolos diagnóstico-terapéuticos de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátricas SEGHNP – AEP. Madrid 2020. págs: 287-295
  6. Daza, W; Dadán, S. Alimentación complementaria en el primer año de vida. PRECOP SCD. CCAP. Vol 8 Núm 4. Págs: 18-27
  7. Cobos Hinojal, S. Técnicas de alimentación en pediatría. HGUGM & URJC.
  8. Martínez Rubio, A; Grupo PrevInfad. AEPap. Alimentación en el lactante: alimentación complementaria con sentido común. Familia y salud. Consultado el día 17 de agosto de 2014. Disponible en: http://familiaysalud.es/vivimos-sanos/alimentacion/alimentacion-en-el-lactante-alimentacion-complementaria-con-sentido-comun
  9. García Martínez de Bartolomé, R. Alimentación durante el primer mes de vida. Familia y salud. Consultado el día 17 de agosto de 2014. Disponible en: http://familiaysalud.es/crecemos/el-primer-mes/alimentacion-durante-el-primer-mes-de-vida
  10. Fernández-Cuesta Valcarce, M. A. Alimentación complementaria de los 6 a los 12 meses. Familia y salud. Consultado el día 17 de agosto de 2014. Disponible en: http://familiaysalud.es/crecemos/de-los-seis-los-doce-meses/alimentacion-complementaria-de-los-seis-doce-meses
  11. de la Fuente García, A; Padilla Esteban, M. L. Alimentación entre 1 y 6 meses. Familia y salud. Consultado el día 17 de agosto de 2014. Disponible en: http://familiaysalud.es/crecemos/del-mes-los-seis-meses/alimentacion-entre-uno-y-seis-meses

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